Mientras suenan en mis oídos los acordes de la fantástica guitarra de Luis Salinas junto a Tomatito, en un toque de Barcelona (gracias a la magia de mi I Pod, que espero nunca se separe de mí, o mejor dicho, nunca decida mutar en algo más sofisticado que denigre sus hermosos megas de capacidad irrepetible para abstraerme del mundo), allí comienzo mi recuento de este fin de semana discepolianamente contradictorio como tantos.
Leí, escuche, caminé, lloré y reí.
Compré libros de estudio de primaria y secundaria, también algunas cuadernolas de 98 hojas -puntualmente histéricas- como piden las docentes, después nade en las olas de El Pinar (vieja barriada sin fin) leí algunos textos que me conmovieron para bien y para mal y charlé con un par de afectos que, como bien dice Páez, no voy a olvidar.
Hoy un juramento, mañana una traición, dice el tango, claro que en esta ocasión convengamos que no se refiere a los amores de estudiantes. Habla de la interna del partido de gobierno.
El candidato perdedor de la votación realizada en Congreso del FA, ex ministro Danilo Astori, el viernes salió públicamente a “quemar las naves” como un intento para tratar de revertir la tendencia que muestran todas las encuestas de opinión que lo ubican indefectiblemente segundo, en lo que sería una nueva y demoledora muestra de rechazo de los votantes progresistas.
Sin el más mínimo pudor, este viernes en la sede del Partido Socialista se refirió a su contrincante (ex “compañero del alma”) José Mujica, como "un peligro letal”, y agregó que “no es solvente", “no es serio ni coherente” y remató acusándolo de tener "actitudes oscurantistas".
Clap, clap, clap…
Aplausos. Miles de aplausos por favor, para esta inolvidable demostración de compañerismo y unidad frenteamplista seregnista.
Ahora en mi I Pod suena Pat Metheny con sus letras de retorno a casa junto al increíble y talentosísimo Pedro Aznar (un “casi” amigo gracias a la barra del boliche Medio y Medio de Punta Ballena luego de pasar varias veladas a la madrugada disfrutando puro swing).
Ahora leo que el día Internacional de la Mujer se celebra en todo el mundo desde hace tan solo 9 años.
Linda memoria y linda conciencia la de la comunidad internacional que se acordó apenas unos pocos años tarde pedir disculpas públicas por tantas aberraciones, mutilaciones, lapidaciones, sometimientos, sumisiones y abusos de todo tipo, ejercidos durante siglos.
Aún a riesgo de pecar de demagogo, este fin de semana contradictorio y discepoliano como pocos, opté por saludar y reconocer a una mujer valiente y digna como pocas.
Se llama Marys Yic.
No la conozco aún personalmente.
Descubrí su historia de vida por intermedio de una mujer hermosa, creativa, talentosa, divina en todo sentido, que la vida me brindó casi sin avisarme, Alejandra Rosencof.
Hija’e tigre, obviamente.
A Marys nunca la vi –hasta ahora- personalmente, por culpa de mi agenda desorganizada y caótica.
Charlé con ella un par de veces por teléfono y leí infinidad de textos sobre su vida y su familia.
A Marys, los genocidas que caminan impunemente por las calles uruguayas, le quitaron a su papá.
Lo secuestraron, lo torturaron en busca de direcciones, nombres y teléfonos, y luego lo asesinaron.
Y ella, sigue buscando respuestas.
Insiste en encontrar explicaciones para esa inmundicia inexplicable de una parte de la condición humana que le arrebató a su papá, Nuble Yic.
Marys es una mujer digna, valiente, corajuda, y, si usted amigo lector, me permite la expresión, le aseguro que ella tiene los ovarios bien puestos.
Estoy seguro, convencido, que su gigantesco esfuerzo no será en vano.
Y este fin de semana cargado de disonancias, también me trajo entre arpegios, letras y melodías del Polaco Goyeneche, Take 6, La Catalina, el flaco Spinetta y algunos goles de Peñarol, otras señales de este tiempo contradictorio y cruel como pocos.
Mi hermano Sandor, felizmente, llega en aproximadamente una semana a Uruguay, cansado en el alma de tanto andar.
Y mis hijos comienzan a descubrir afectos nuevos, olores, lugares, rincones inéditos en sus nuevos colegios.
Y mi amigo de la infancia, Jorge Maestrone, comienza -porfiadamente guapo- por segunda vez, una valiente batalla contra una enfermedad cruel, en honor a su esposa, y en honor a sus hermosos cuatro hijos que quieren crecer y envejecer junto a su papá.
Jorge, igual que en su momento Alejandra Rosencof cuando su padre estaba enterrado en un aljibe, y ahora Marys, asumen el desafío y le ponen el pecho a las balas.
Lejos de amedrentarse, echan el resto y dicen “quiero” o “retruco”.
La vida misma, es tan sorprendente que no deja margen para obviedades.
Ellos, como muchos otros, me enseñaron muchas cosas de la vida aunque tal vez, ni siquiera ellos mismos no lo sepan.
Contradictorio como tantos, este fin de semana que me encontró con sonidos, acordes, traiciones, afectos y solidaridades de siempre.
No es fácil este comienzo de siglo tan discepoliano y contradictorio como el anterior.
Leí, escuche, caminé, lloré y reí.
Compré libros de estudio de primaria y secundaria, también algunas cuadernolas de 98 hojas -puntualmente histéricas- como piden las docentes, después nade en las olas de El Pinar (vieja barriada sin fin) leí algunos textos que me conmovieron para bien y para mal y charlé con un par de afectos que, como bien dice Páez, no voy a olvidar.
Hoy un juramento, mañana una traición, dice el tango, claro que en esta ocasión convengamos que no se refiere a los amores de estudiantes. Habla de la interna del partido de gobierno.
El candidato perdedor de la votación realizada en Congreso del FA, ex ministro Danilo Astori, el viernes salió públicamente a “quemar las naves” como un intento para tratar de revertir la tendencia que muestran todas las encuestas de opinión que lo ubican indefectiblemente segundo, en lo que sería una nueva y demoledora muestra de rechazo de los votantes progresistas.
Sin el más mínimo pudor, este viernes en la sede del Partido Socialista se refirió a su contrincante (ex “compañero del alma”) José Mujica, como "un peligro letal”, y agregó que “no es solvente", “no es serio ni coherente” y remató acusándolo de tener "actitudes oscurantistas".
Clap, clap, clap…
Aplausos. Miles de aplausos por favor, para esta inolvidable demostración de compañerismo y unidad frenteamplista seregnista.
Ahora en mi I Pod suena Pat Metheny con sus letras de retorno a casa junto al increíble y talentosísimo Pedro Aznar (un “casi” amigo gracias a la barra del boliche Medio y Medio de Punta Ballena luego de pasar varias veladas a la madrugada disfrutando puro swing).
Ahora leo que el día Internacional de la Mujer se celebra en todo el mundo desde hace tan solo 9 años.
Linda memoria y linda conciencia la de la comunidad internacional que se acordó apenas unos pocos años tarde pedir disculpas públicas por tantas aberraciones, mutilaciones, lapidaciones, sometimientos, sumisiones y abusos de todo tipo, ejercidos durante siglos.
Aún a riesgo de pecar de demagogo, este fin de semana contradictorio y discepoliano como pocos, opté por saludar y reconocer a una mujer valiente y digna como pocas.
Se llama Marys Yic.
No la conozco aún personalmente.
Descubrí su historia de vida por intermedio de una mujer hermosa, creativa, talentosa, divina en todo sentido, que la vida me brindó casi sin avisarme, Alejandra Rosencof.
Hija’e tigre, obviamente.
A Marys nunca la vi –hasta ahora- personalmente, por culpa de mi agenda desorganizada y caótica.
Charlé con ella un par de veces por teléfono y leí infinidad de textos sobre su vida y su familia.
A Marys, los genocidas que caminan impunemente por las calles uruguayas, le quitaron a su papá.
Lo secuestraron, lo torturaron en busca de direcciones, nombres y teléfonos, y luego lo asesinaron.
Y ella, sigue buscando respuestas.
Insiste en encontrar explicaciones para esa inmundicia inexplicable de una parte de la condición humana que le arrebató a su papá, Nuble Yic.
Marys es una mujer digna, valiente, corajuda, y, si usted amigo lector, me permite la expresión, le aseguro que ella tiene los ovarios bien puestos.
Estoy seguro, convencido, que su gigantesco esfuerzo no será en vano.
Y este fin de semana cargado de disonancias, también me trajo entre arpegios, letras y melodías del Polaco Goyeneche, Take 6, La Catalina, el flaco Spinetta y algunos goles de Peñarol, otras señales de este tiempo contradictorio y cruel como pocos.
Mi hermano Sandor, felizmente, llega en aproximadamente una semana a Uruguay, cansado en el alma de tanto andar.
Y mis hijos comienzan a descubrir afectos nuevos, olores, lugares, rincones inéditos en sus nuevos colegios.
Y mi amigo de la infancia, Jorge Maestrone, comienza -porfiadamente guapo- por segunda vez, una valiente batalla contra una enfermedad cruel, en honor a su esposa, y en honor a sus hermosos cuatro hijos que quieren crecer y envejecer junto a su papá.
Jorge, igual que en su momento Alejandra Rosencof cuando su padre estaba enterrado en un aljibe, y ahora Marys, asumen el desafío y le ponen el pecho a las balas.
Lejos de amedrentarse, echan el resto y dicen “quiero” o “retruco”.
La vida misma, es tan sorprendente que no deja margen para obviedades.
Ellos, como muchos otros, me enseñaron muchas cosas de la vida aunque tal vez, ni siquiera ellos mismos no lo sepan.
Contradictorio como tantos, este fin de semana que me encontró con sonidos, acordes, traiciones, afectos y solidaridades de siempre.
No es fácil este comienzo de siglo tan discepoliano y contradictorio como el anterior.




