
Qué se puede agregar para no caer en la obviedad del elogio de este monstruo creativo; fenómeno y admirable, Dr. Lecter. Todo los reconocimientos sobre su trabajo creativo, sobre su audacia, sobre su fantástica inteligencia, quedan cortos, escasos, absueltos de toda impunidad, por su impronta de talento y arte.
Aquí les vuelvo a presentar -por enésima vez- a mi amigo, el fantástico, Dr. Lecter.



